QUÉ ES EL PSICOANÁLISIS Y PARA QUE SE UTILIZA

Si necesitas ser escuchado o escuchada desde la profesionalidad, el psicoanálisis es la herramienta más adecuada. No te juzga, no se entromete en tu vida, te permite conocer las cuestiones inconscientes que están produciendo eso que te ocurre -estancamiento personal, obsesiones, miedos, adicciones, atracones de comida, desórdenes alimentarios, trastornos sexuales, etc.

Sin embargo, “NO es necesario estar enfermo para psicoanalizarse”. El psicoanálisis también es muy efectivo en personas sanas que desean aumentar su autoconocimiento o autotransformarse, conseguir mayores logros o mantenerse en el éxito, porque lo difícil no es llegar, sino mantenerse. La construcción de nuestra vida comienza a través de las palabras, la conversación que hay en nosotros va construyendo un cuerpo de deseos que se manifiestan con nuestras conductas. Con psicoanálisis la historia de deseos puede transformarse. Lo que nos sobredetermina no es nuestro pasado sino nuestro futuro, es cómo queremos vivir que nos hace dar el siguiente paso, no cómo viví en el pasado. El pasado puede transformarse con psicoanálisis.

No soy así por cómo viví, sino por cómo quiero vivir. Esto conlleva responsabilizarnos de nuestros actos, en general, de nuestra vida. Darnos cuenta que somos humanos, que no podemos pretender ser perfectos en todo. “El ideal” es un ideal, no se podrá alcanzar porque si lo alcanzo, quiero otra cosa. Por tanto, está, y debe estar, en continuo movimiento. Esto es el DESEO. No conseguir nuestros logros también ha requiere de un trabajo, en muchas ocasiones es más complicado “perder” que “ganar”. No somos nuestro pasado, sino nuestro futuro.

La construcción va encaminada hacia lo que somos y lo que queremos llegar a ser, siempre teniendo en cuenta la realidad y sus limitaciones. El modo en que nos percibimos es el modo en el que nos van a percibir los demás, eso que decimos de nosotros se transmite a través de la conversación, de los actos. Los hechos tienen sentido después, en psicoanálisis se lee desde el futuro anterior o après-coup, es decir, es una ciencia de efectos, no de causas. No se puede “adivinar” si haces esto, pasará esto otro. Es desde el efecto, desde los hechos, desde lo que está ocurriendo, que se puede realizar la lectura y cambiar. Tampoco se pueden adivinar ni utilizar las mismas soluciones para todos, ya que para cada uno es diferente, no hay dos personas que les pase lo mismo, al igual que no hay dos que, con las mismas palabras, se expresen igual. Es muy importante tener en cuenta la genuinidad de cada un@. Será necesario escuchar tanto el discurso manifiesto, como discurso latente del paciente para saber porqué le ocurre eso que le ocurre. Al paciente se le pide que asocie libremente, es decir, que diga todo lo que le pase por la cabeza en el momento de su sesión, sin restricciones, sin juzgarse y siendo sincero. En lo que decimos está lo que decimos, pero también lo que no decimos. Este es el trabajo del psicoanalista, que ante todo, debe permanecer escuchando el discurso del paciente. Para ello, el profesional debe estar muy preparado, en formación continua, psicoanálisis personal, supervisiones y grupos de estudio, todo en una escuela de psicoanálisis. Sólo de este modo sabemos que el psicoanalista está totalmente preparado para practicar la técnica psicoanalítica, de lo contrario, no sería psicoanálisis.

Todo este trabajo por parte del psicoanalista es para estar libre de todo afecto cuando escucha en transferencia. Pone su vida a disposición de escuchar al paciente, donde surgirá la interpretación; que es la lectura inconsciente del discurso, el deseo que hay puesto en juego en las palabras del paciente. Puede compararse con el cirujano que realiza una operación, en ese momento abandona toda su vida y afectos para poder operar. El psicoanalista abandona del mismo modo su vida para realizar la operación psíquica requerida, que siempre será en consonancia al discurso del paciente. Si alguna vez has pensado en psicoanalizarte, el momento es ahora. Consúltame, te atenderé personalmente.